Teniendo en cuenta que la función de los servicios de prevención de riesgos laborales es identificar los riesgos que pueden significar un daño para la salud y proponer elementos de mejora y prevención para evitarlos, uno de los ámbitos que en la actualidad tiene gran margen de mejora es la salud mental y emocional de los mismos y los entornos laborales saludables.

El empeoramiento de los factores psicosociales es un hecho. Así, el estudio psicosocial es una herramienta previa necesaria para el análisis de la situación de las empresas; estos se complementan con el coaching empresarial o coaching ejecutivo que ofrece servicios, dinámicas y herramientas  que implican una mejora directa en la salud de los trabajadores y del entorno laboral.

Está demostrado que un ambiente de trabajo cargado de estrés, falta de comunicación, sensación de no pertenencia al equipo, abandono, falta de motivación y poco reconocimiento del trabajo realizado, afecta al sistema inmunológico de las personas y repercute en bajas y absentismo laboral. Esto es, la salud del trabajador se ve afectada y el rendimiento y la productividad del trabajador se reduce, con las repercusiones que esto conlleva para la empresa.

A través del Coaching (esta palabra significa: buscar el camino más adecuado para conseguir unos objetivos propuestos) podemos conseguir una mejor salud mental y emocional que redunde en un mejor ambiente laboral, un mejor estado de salud del trabajador, y una mayor productividad del mismo y de la empresa.

Beneficios de un proceso de coaching:

  • Reducción exponencial de las bajas y absentismo laboral
  • Mejora en las relaciones entre los empleados
  • Reducción del estrés
  • Aumento de estados de ánimo positivos
  • Mejora de la gestión emocional
  • Mejora de un ambiente de trabajo óptimo
  • Mejora en la motivación e implicación de los trabajadores
  • Mejora en la gestión del tiempo
  • Mejora en la resolución de conflictos
  • Mejora de la productividad a consecuencia de un ambiente laboral saludable
  • Erradicación de relaciones tóxicas que influyen en los estados de ánimo y la productividad

Artículo elaborado por Oscar García Sánchez