Investigación de accidentes

 La Ley de Prevención de Riesgos Laborales (L.P.R.L.) en su art. 16.3 obliga al empresario a “investigar los hechos que hayan producido un daño para la salud en los trabajadores, a fin de detectar las causas de estos hechos”.

¿Qué se entiende por accidente de trabajo?

Se entiende por accidente de trabajo toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena.

¿Qué es la investigación de accidentes?

La investigación de accidentes tiene como objetivo principal la deducción de las causas que los han generado a través del previo conocimiento de los hechos acaecidos.  L.P.R.L. exige la consecución de un objetivo: “detectar las causas de los accidentes”, pero no define ni concreta los medios a utilizar para alcanzar ese objetivo.

La investigación de accidentes es una herramienta fundamental en el control de las condiciones de trabajo, y permite obtener a la empresa una información para evitar accidentes posteriores. La investigación de accidentes sirve para buscar SOLUCIONES, no culpables.

De la investigación de un accidente se debe conseguir la mayor y mejor información posible,  para eliminar las causas desencadenantes del suceso y así evitar su repetición.

¿Qué accidentes se deben investigar?

Si nos atenemos al art. 16.3 de la L.P.R.L., la obligación del empresario se extiende a investigar todos aquellos accidentes con consecuencias lesivas para los trabajadores afectados.

¿Es suficiente con ello?

Sí, si el objetivo de la empresa es cumplir formalmente con el texto articulado de la ley. Ahora bien, si la empresa persigue mejorar la prevención y hace una lectura amplia de la L.P.R.L.,  no será suficiente. La investigación deberá extenderse a TODOS los accidentes, incluidos aquellos que no hayan ocasionado lesiones a los trabajadores expuestos, es decir, a los “incidentes”. Su investigación permitirá identificar situaciones de riesgo desconocidas o infravaloradas hasta ese momento e implantar medidas correctoras para su control, sin que haya sido necesario esperar a la aparición de consecuencias lesivas para los trabajadores expuestos.

¿Cómo investigar accidentes?

No existe un método único  para la Investigación de Accidentes. Cualquier método es válido si garantiza el logro de los objetivos perseguidos.

Ahora bien, estudiar un accidente cuando se acepta de principio que sus causas pueden ser numerosas, de ámbitos diferentes y además interrelacionadas, representa una actividad analítica de cierta complejidad y por ello conviene disponer de un método, es decir, de un proceso establecido que defina, o al menos oriente, qué tareas hay que realizar y en qué orden.

¿Quién debe investigar?

Aunque la respuesta a esta cuestión está muy condicionada al tipo de empresa y estructura de la misma y por consiguiente no cabe una consideración general ni aplicable a todas las empresas, el Mando Directo debería iniciar en todo caso la investigación y recabar el asesoramiento y cooperación de, en casos en que surjan dificultades en la identificación de las causas o en el diseño de las medidas a implantar.

El ideal a conseguir sería que toda investigación fuera realizada por un grupo o equipo en el que estuvieran presentes el Mando Directo, personal especialista de la empresa y el Técnico de Prevención, para poder identificar al máximo las causas, sobre las que se sepa y pueda actuar y cuyo control mediante la implantación de medidas correctoras garantice la “no repetición” del mismo accidente.

¿Cómo debe ser el modelo? ¿Qué contenido debe tener?

No existe un modelo normalizado y de obligado cumplimiento ni tampoco está definido su contenido mínimo ni cómo debe estructurarse y tratarse la información recogida; el modelo a utilizar debe ajustarse a cada empresa (tipo, estructura, organización … ) a fin de que le permita y facilite cumplir con sus obligaciones legales.

El modelo a utilizar debe, en todo caso, satisfacer unas mínimas condiciones, entre ellas:

  • Debe ser sencillo, de modo que su utilización sea fácil.
  • Debe ser concreto, de modo que facilite la gestión de los datos que en el mismo se contengan.
  • Debe ser claro, de modo que el analista no tenga dudas ni tenga que hacer interpretaciones durante su cumplimentación.

En resumen, su sencillez, concreción y claridad deben evitar posteriores investigaciones especializadas.

Fuente: NTP 442: Investigación de accidentes-incidentes: procedimiento