La contaminación atmosférica es la alteración de la composición natural del aire debida a humo, polvo, gas, vapores y otras sustancias en suspensión.

En casa, el aire interior es el mismo que en el exterior (es decir, si en la zona donde estamos consideramos que el aire exterior está contaminado, el aire interior también lo estará), con el añadido de la toxicidad aportada por la composición de los materiales de construcción, los productos químicos de limpieza, los tratamientos de la madera, los insecticidas y la falta de ventilación.

Contaminantes químicos

Los contaminantes químicos están constituidos por materia inerte, pudiendo presentarse en el aire en forma de moléculas individuales (gases o vapores) o moléculas unidas (aerosoles).

La procedencia más habitual de estos contaminantes son los productos derivados de la combustión, los materiales de construcción y decoración y los productos utilizados en actividades cotidianas como la limpieza.

Los principales contaminantes químicos del aire interior son los dos siguientes:

-Dióxido de carbono. Un producto metabólico que se utiliza a menudo como indicador del nivel general de contaminación del aire en relación con la presencia de seres humanos en el interior.

-Monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno y dióxido de azufre, gases de combustión inorgánicos formados fundamentalmente por la combustión y de ozono, producto de reacciones fotoquímicas de atmósferas contaminadas