En los países industrializados los habitantes de las ciudades pasan entre el 60-80% de su tiempo en espacios cerrados, por lo que una mala calidad del aire interior puede afectar de manera importante a las personas. Debido a que los edificios se diseñan herméticamente, la renovación del aire es algo muy difícil y se ha de realizar mediante mecanismos de ventilación mecánica.

Los factores implicados en la calidad del aire interior pueden ser de origen químico, físico o biológico y pueden proceder tanto de fuentes internas como externas al edificio.

Son 4 los factores climáticos que influyen en la calidad del ambiente interior: aire, temperatura, humedad y electroclima. Con la correcta combinación de estos 4 factores los que configuran una calidad de ambiente óptima que analizaremos en los siguientes posts.

4FACTORESambienteINTERIOR

La combinación de estos factores puede producir efectos positivos (lo que en esencia debería ser siempre: propiciar al hombre un lugar saludable donde protegerse de los efectos atmosféricos), tales como salud, bienestar, comodidad, alegría… pero –si no están en las proporciones adecuadas- el organismo humano también puede verse atacado dando síntomas de enfermedad en los sistemas respiratorio, circulatorio, óseo, renal, digestivo… además de otros síntomas de stress que pueden desembocar en enfermedades físicas y efectos psicológicos (depresión, irritabilidad, insomnio, menor rendimiento, cansancio…). En el cuadro de abajo se pueden consultar las consecuencias en los órganos y sistemas de la mala calidad del aire exterior.

consecuencias de mal ambiente interior