La Sensibilidad Química Múltiple (SQM) es un síndrome crónico de origen desconocido, por el que el paciente experimenta una gran variedad de síntomas que se relaciona con la exposición a diversos productos químicos en muy bajas dosis. Olores de nuestro día a día como podría ser el perfume o el suavizante para la ropa, podrían iniciar la cadena de dolores que tienes los que la padecen. Esta enfermedad no está reconocida por la OMS y tampoco por la Asociación Médica Estadounidense (AMA) o por otras instituciones médicas ya que algunos ensayos han mostrado que los pacientes que sufren estas enfermedades reaccionan a los placebos, lo que ha llevado a considerar que su origen pudiera ser principalmente psicosomático. Este año, el Ministerio de Sanidad ha codificado la enfermedad en su versión de la clasificación internacional de enfermedades dentro del grupo de “alergias no específicas”.

Algunos síntomas de este síndrome son: dolor en las articulaciones, extrema fatiga, confusión mental, picores bajo la piel, dolor de cabeza, falta de aire, tos, síntomas parecidos a la bronquitis o el asma, náuseas, vómitos, espasmos, diarreas o bajada brusca de la temperatura. Estos síntomas suelen darse con insecticidas organofosforados, disolventes y formaldehido, entre otros. Los que la padecen mencionan dos principales claves para poder sobrellevarla: no exponerse a los olores que provocan la reacción en cadena y conocer los límites de tu propio cuerpo. Por desgracia, esta enfermedad te obliga a la incapacidad permanente y no tiene tratamiento. Además de imposibilitar a los que la padecen a tener una vida normal; dejan de ir a las tiendas, a la peluquería, etc.

En general es muy difícil diagnosticar la enfermedad y por lo tanto muy difícil de recibir la incapacidad. Se suele dar la incapacidad laboral a las personas con un expediente muy largo de estos síntomas. Aun así sigue siendo un síndrome poco diagnosticado por la sanidad pública.

Los pacientes mejoran al evitar estos estímulos olfativos que les provocan los síntomas y casi todos mejoran en un ambiente de aire limpio, en la montaña o en el mar, aunque no se recomienda el aislamiento del paciente.