De forma periódica, en especial en las épocas de verano, surgen brotes infecciosos de Legionelosis, como el actual caso de Sabadell, que pueden poner en riesgo las vidas de las personas infectadas, principalmente personas de edad y exfumadores. La Legionella es un microorganismo que se encuentra presente de forma general en el ambiente, suelo y aire y de forma muy limitada en el agua de las redes de abastecimiento de agua potable. Las conducciones de agua son uno de sus medios preferidos, debido a la cantidad de nutrientes y la adecuada temperatura, aunque pueden desarrollarse en cualquier elemento. La infección de las personas no se produce por la bebida o ingestión del agua contaminada sino por la respiración del aerosol formado por gotas del agua muy pequeñas que contienen el microorganismo y llegan directamente a los pulmones. Estas gotas de agua existen en instalaciones habituales tales como duchas, u otras a las que puede exponerse de manera accidental como torres de refrigeración, pulverizadores de agua, equipos para el lavado a presión, fuentes ornamentales, surtidores etc. Por este motivo, en todas las actividades en las que existe riesgo de crecimiento  y dispersión de Legionella, se ha regulado la responsabilidad y el control de  las instalaciones. En la actualidad, el Real Decreto 865/2003 nombra como primer responsable al propio titular de la instalación por lo que obliga a empresas, actividades públicas y comerciales y en algunos casos incluso a particulares, a realizar el mantenimiento,  desinfección y control de los equipos. Ante este brote en Sabadell te damos algunas medidas para prevenir la Legionella en tu hogar:

  • En caso de emplear filtros en grifos, duchas, u otros posibles elementos terminales de la red de distribución de agua, mantenerlos siempre muy limpios. Además, es aconsejable purgar una vez a la semana los grifos que apenas se utilicen.
  • Las alcachofas o difusores de la ducha, mejor si son de gotas gruesas.
  • Una vez al año, desinfectar todos los filtros o difusores. Por ejemplo, se pueden sumergir durante 30 minutos en un litro de agua al que se le añadan previamente diez gotas de lejía.
  • Los aparatos de aire acondicionado privados instalados en un domicilio particular no conllevan ningún riesgo de transmisión de legionella, porque en estos dispositivos no hay un circuito cerrado de agua, por lo que no existe la posibilidad de que la bacteria se multiplique.

El periodo de incubación de la legionella, es decir, desde que se contrae la infección hasta la aparición de los síntomas, está entre dos y diez días y, al principio, el paciente puede sentirse cansado y débil. Los síntomas más frecuentes de la legionella son:

  • Fiebre alta.
  • Alteraciones gastrointestinales, como dolor abdominal, náuseas, vómitos y diarrea.
  • Tos improductiva, a veces con esputo.
  • Dolor de cabeza.
  • Fatiga y malestar general.
  • Dolores musculares.
  • Dolor de pecho.
  • Dificultad respiratoria (especialmente a medida que avanza la enfermedad).
  • Letargo y falta de coordinación.

Al primer síntoma de la enfermedad acuda al hospital inmediatamente.