Debido a la cantidad de horas que pasamos en el trabajo es lógico pensar que puedan surgir romances o amores en la oficina. Sin embargo, ¿Cuán ético son estas relaciones en las oficinas? ¿Cómo impacta esta situación a la imagen profesional de sus integrantes? ¿Qué otras repercusiones existen al respecto? Aunque éste es un tema que tiene muchas opiniones tanto a favor como en contra, el problema es cómo manejarlo sin que se afecte el trabajo, debilite la carrera y/o sufra la imagen profesional.

Muchas empresas con vista a evitar estos romances han establecido códigos éticos dónde se indica con claridad que al momento de detectarse estas relaciones, se transferirá a uno de los involucrados a otra área o sector de la organización, pero existen otras compañías que pueden tomar medidas más drásticas.

¿Qué se puede hacer al respecto? En una investigación realizada recientemente, la mayoría de las personas encuestadas opinó que era mejor evitar un romance en el lugar de trabajo.  Otras fueron más enfáticas e indicaron que lo ideal sería no salir con personas del entorno laboral (compañeros, jefes, subalternos, etc.) puesto que siempre se generarán murmuraciones y rumores mal intencionados que pueden causar hasta la renuncia de alguno de los involucrados

Sin embargo, si de todos modos se desea iniciar un romance en la oficina, es  necesario tomar en cuenta las siguientes recomendaciones:

1)       Conoce las políticas de la empresa: Antes de verte involucrado en un romance de oficina, consulta con el departamento de recursos humanos si existe alguna política específica de la compañía que prohíba mantener este tipo de vínculos dentro del ambiente laboral.

 

2)       Ser discretos.  Discreción es la palabra clave cuando se habla de los romances de oficina lo cual significa cuidar la relación de los comentarios mal intencionados de los compañeros y de los jefes. Para ello, es necesario no llamar a la otra persona cuando se está en horas laborables o dentro de la empresa. Es mejor esperar para después de la salida. Tampoco resulta conveniente comentarlo con compañeros por más confianza que se manifieste. Igualmente, se debe evitar utilizar la oficina para darse arrumacos ni escenas y respetar el espacio que tiene la otra persona y sus compromisos laborales.

 

3)       Evitar situaciones incómodas relacionadas con conflicto de intereses. Cuando se quiere a alguien es difícil, muchas veces, ser objetivo sobre esa persona, ya que no se quiere ver los defectos o puntos que debe mejorar, y esto puede traer serios problemas en el lugar de trabajo, pues podría interferir hasta con el funcionamiento de la empresa. Por esa razón, se recomienda mantenerse al margen del desempeño o trabajo de él o ella, y no opinar sobre ello ni para bien ni para mal.

 

4)       Conocerse bien antes de dar el primer paso. Cuando mejor vaya la relación, menos riesgo habrá de tener reacciones inapropiadas en el lugar de trabajo. Para lograr esto, se recomienda  que las personas se conozcan bien antes de dar cualquier paso. Es  necesario, entonces, llevar una buena comunicación y entendimiento de ambas partes. Por supuesto, es necesario ser  consciente de que van a rumorar en positivo y negativo de la situación. En otras palabras, se debe estar consciente de los riesgos que atañen la relación intralaboral especialmente cuando va mal, ya que trabajar con la otra persona a diario cuando se ha roto la relación y no demostrar malestar o resentimiento alguno (se tiene que ser amable profesionalmente)  puede ser más difícil de manejar de lo que parece y causar mucho estrés Incluso existen persona que al no soportar la situación deciden buscar empleo en otra parte.

 

5)       Ten cuidado con la comunicación interna: Usar tu email profesional para mandar tus declaraciones de amor no es una decisión acertada ya que te expondrás a tener problemas con tu jefe. En este sentido, también debes evitar pasar horas hablando con tu pareja por la línea de uso interno de la compañía.

 

6)       Mantén un buen vínculo con el resto: Asegúrate que tu relación amorosa no afecte tu vínculo previo con ninguno de tus otros colegas. Si la relación termina, procura mantener tus emociones alejadas del entorno laboral acudiendo a tu familia o amigos en busca de consejo.

Tomando en cuenta todo lo anterior, un romance en la oficina es un riesgo que puede afectar seriamente la imagen profesional sino se maneja de forma adecuada y, además, se debe estar muy consciente de sus posibles consecuencias.