Según la VII encuesta nacional de Condiciones de Trabajo de 2011, los factores psicosociales en el trabajo han empeorado respecto a los cuatro años anteriores, probablemente como consecuencia de la crisis y la mayor productividad exigida por parte de los empleadores.

Los factores que más influyen en este empeoramiento son el nivel de atención exigida en la tarea, fundamentalmente por la percepción de tener mucho trabajo y sentirse agobiado, así como con tener que trabajar muy rápido o la necesidad de atender varias tareas al mismo tiempo (todas estas variables han aumentado significativamente respecto a la última encuesta de 2007, en torno al 5-10%.)

No existen diferencias significativas en cuanto al apoyo social que los empleados creen percibir de sus jefes o de sus colegas. Un 17% opina que raramente o casi nunca reciben ayuda de la dirección, mientras que este porcentaje baja hasta el 7,3% en el caso de los compañeros. Un 11% declara haber sufrido algún tipo de conducta violenta, como agresiones verbales, rumores o aislamiento social, amenazas de violencia física, así como violencia física cometida por personas no pertenecientes a su lugar de trabajo (las mujeres aseguran ser objeto de agresiones verbales, rumores o aislamiento social en un 8% frente al 6,7% de los hombres).

La manifestación de síntomas psicosomáticos es significativamente mayor en los trabajadores expuestos a conductas violentas en el trabajo que en quienes no son objeto de tales comportamientos. Así, estos trabajadores se quejan mucho más de dolor de cabeza, problemas para conciliar el sueño y estrés, ansiedad o nerviosismo.

Puedes consultar la encuesta completa en este enlace.