La fulguración o quemaduras eléctricas es una de las causas de muerte más frecuentes por fenómenos naturales. Procedente del latín fulgor, que significa luz o resplandor, se denomina fulguración a los efectos biológicos que se producen por acción de la electricidad atmosférica. Este fenómeno es responsable de alrededor de 300 lesionados y de unos 100 fallecimientos al año en Norteamérica, pero el mayor número de tormentas eléctricas se producen en África, donde algunas regiones sufren más de 50 rayos/km2 al año.

En una tormenta, las nubes se consideran cuerpos conductores que pueden llegar a cargarse de grandes cantidades de electricidad. Cuando la diferencia de potencial entre una nube y otra o entre una nube y la tierra es suficiente puede producirse un rayo entre la tierra y la nube o entre las nubes entre sí. Un rayo se puede definir como una descarga eléctrica atmosférica de alto voltaje, pasajera, cuyo recorrido es 1 Km. La mayoría de los rayos discurren de una nube a otra y son pocos los que van de una nube a la tierra, siendo estos últimos los responsables de la mayoría de las muertes. Se sabe que la Tierra es golpeada aproximadamente por 100 rayos por  segundo, lo que equivale a 8 millones por día.

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Durante la época de tormentas, entre abril y septiembre, hay que tener precaución con los riesgos que supone la electricidad atmosférica, siendo la construcción y la agricultura los sectores donde se producen estos accidentes con mayor frecuencia. Sin embargo, recientemente, se ha apreciado en algunas regiones un aumento en el número de accidentes por fulguración en personas que realizaban actividades en el interior de las viviendas, como hablar por teléfono o ducharse, ya que la corriente se transmite a través de los cables de teléfono y de las tuberías. 

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A continuación te damos algunas recomendaciones para prevenir la fulguración en la temporada de tormentas dentro o fuera de casa: 

Durante actividades al aire libre:

1.- Alejarse de los objetos metálicos que se lleven en ese momento, como bastones, piolets, crampones, palos de golf, paraguas o herramientas, y depositarlos a 30 metros de distancia. Huir de postes metálicos como las alambradas, que pueden actuar de pararrayos, y apagar walkie-talkies y teléfonos móviles, cuyas radiaciones electromagnéticas pueden atraer los rayos.

3.- No quedarse debajo de los árboles, cornisas o cualquier zona que pueda ser conductora de la electricidad, como las chorreras de agua de una pared. En cambio un bosque, aunque sea pequeño, puede ser un buen refugio para cobijarse debajo de los arboles de menos altura.

6.- NUNCA echar a correr durante una tormenta y menos con la ropa mojada, ya que se crea una turbulencia en el aire y una zona de convección que puede atraer el rayo.

7.- Alejarse de terrenos abiertos y despejados como praderas, cultivos y campos de golf. En estas zonas una persona sobresale bastante del terreno y puede convertirse en un pararrayos, por lo que es preferible quedarse debajo de un grupo de árboles, a ser posible de menor altura que otros de la zona.

8.- Aislarse del suelo y del contacto con charcos o zonas mojadas y alejarse de ríos, piscinas, lagos, el mar y otras masas de agua.

9.- Alejarse y NO refugiarse en pequeños edificios aislados como graneros, chozas, cobertizos…; las tiendas de campaña tampoco son seguras.

11.- La posición de seguridad más recomendada ES DE CUCLILLAS, lo más agachado posible, con las manos en las rodillas, tocando el suelo sólo con el calzado. No debemos echarnos en horizontal sobre el suelo. Si notamos cosquilleo en el cuerpo, se nos eriza el cabello, o vemos brillar y echar chispas un objeto de metal HAY QUE adoptar la posición de seguridad de inmediato porque la descarga de un rayo es INMINENTE.

13.- Si se va en grupo es aconsejable dispersarse unos metros y adoptar la posición y demás precauciones de seguridad.

15.- El mejor sitio para refugiarse a la intemperie durante una tormenta ES UN VEHÍCULO CERRADO. Dentro debemos apagar el motor, bajar la antena de la radio y desconectarla, cerrar las ventanillas y las entradas de aire. En caso de caída de un rayo el vehículo se cargará sólo por el exterior mientras que el interior quedará intacto, fenómeno conocido como “Jaula de Faraday”. Debe evitarse tocar las partes metálicas del vehículo, incluso al salir de un vehículo que ha recibido una descarga. En caso de ir conduciendo y verse sorprendido por una tormenta conviene disminuir la velocidad y no detenerse en zonas por donde pueda discurrir gran cantidad de agua.

Dentro de casa

1.- No asomarse al balcón o ventanas abiertas para observar la tormenta.

2.- Cerrar puertas y ventanas para evitar corrientes de aire pues éstas atraen los rayos.

3.- Alejarse de la chimenea y NO hacer fuego en ella o apagarlo si está encendido. De las chimeneas asciende aire caliente cargado de iones, lo que aumenta la conductividad del aire abriendo un camino para las descargas eléctricas actuando como un pararrayos.

4.- En caso de hallarnos en un piso o vivienda, hay que desconectar los electrodomésticos, los aparatos eléctricos y las tomas de antena de televisión, ya que el rayo puede entrar por las conducciones de electricidad y TV causando daños o la destrucción de estos objetos. Conviene permanecer alejados de las tuberías del agua y del gas y del teléfono o el ordenador. Todos estos objetos pueden conducir la electricidad y provocar electrocución. Dejar las luces encendidas, sin embargo, no aumenta el riesgo.

5.- Posponer los baños, las duchas y el lavado de la vajilla o usar agua corriente para cualquier otro propósito hasta que la tormenta haya pasado porque a través del agua existe también riesgo de electrocución.