La muerte súbita es una de las causas de muerte natural más frecuente en el mundo desarrollado. Se estima que, por este motivo, mueren unas 800.000 personas al año en el mundo occidental, unas 300.000 en toda Europa y unas 30.000 en España. Para entender un poco la magnitud de estas cifras; en España se produce una muerte súbita cada 20 minutos suponiendo en su conjunto más que las provocadas por el sida, los tumores de mama y de pulmón y los accidentes cerebrovasculares (ictus) juntos, según citó Ramón Brugada en el IX Ciclo de Seminarios de Biomedicina.

Aunque esto representa hasta 5 veces el número de personas muertas cada año por accidentes de tráfico, el grado de concienciación no está a la altura de la magnitud de las cifras, excepto la pequeña repercusión que genera cuando sucede a un deportista famoso, casos como el de Daniel Jarque o Antonio Puerta. Esta poca repercusión influye negativamente también en su estudio y prevención.

1249763208_0

Aunque tiene un elevado componente genético, los tres puntos clave en los fallecimientos son: la obesidad, el tabaquismo y el sedentarismo. Para una adecuada prevención sería conveniente un diagnóstico de las personas con riesgo cardiovascular mediante un sencillo electrocardiograma o, incluso, una prueba de esfuerzo.

Dentro de las causas, la fibrilación ventricular es la principal responsable de muertes súbitas en adultos. La desfibrilación, entendida como una cadena completa de auxilio es el único tratamiento adecuado y la rapidez en la aplicación del mismo es la clave del éxito. Los desfibriladores externos permiten acortar el tiempo hasta la desfibrilación y aumentar las tasas de supervivencia.

Desfibrilador1

Es, por ello, conveniente, realizar formación en reanimación cardiaco-pulmonar e implantar desfibriladores en los centros de mayor concurrencia –incluyendo calles o zonas comerciales- ya que una atención temprana es el factor clave de cara a la recuperación (se estima que la probabilidad de sobrevivir disminuye entre un 7 y un 10% por cada minuto que pasa).

Laborsalus ofrece, desde el pasado mes de enero, la posibilidad de colocar un desfibrilador en su empresa y hacer la formación necesaria a los trabajadores, haciendo de su empresa un espacio cardioseguro.

Descarga la Campaña Cardioprotección de Laborsalus.