La práctica del ciclismo, ya sea de montaña o de carretera, cuenta con una vasta tradición y un gran número de adeptos en nuestro país. Subirse a una bicicleta y pasear con ella por la ciudad, el campo o la playa resulta una actividad estimulante y agradable al alcance de todos los públicos. Desde nuestra visión preventiva, nos gustaría dar unos pequeños consejos para que, aquellos que practican este deporte de manera habitual, eviten los riesgos de lesión:

Escúchate!: el cuerpo es sabio y nuestro mayor aliado a la hora de evitar lesiones. El entrenamiento sobre la bicicleta es algo progresivo que mejora día a día y conocer, por tanto, nuestros límites físicos sin forzar el organismo nos ayudará a no poner en riesgo nuestra propia salud. Cuanto mayor es el esfuerzo, mayor el riesgo de lesión. Por lo tanto, escuchemos lo que nos dice nuestro cuerpo y graduemos el esfuerzo de acuerdo a nuestras condiciones físicas. Ah! Y cuando sintamos dolor, detengámonos; es un síntoma de que algo no funciona.

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Cuida el equipamiento!:La aparición del dolor durante la práctica del ciclismo puede deberse a muchas razones. Entre ellas, la mala postura en la bicicleta es la más importante. Recordemos que el ciclismo conlleva movimientos repetitivos durante un periodo prolongado de tiempo y, consecuentemente, una posición incómoda puede acarrear un riesgo elevado de lesión tras varias horas de entrenamiento. Para evitarlo, hay que asegurarse de que la talla de la bici se ajusta a nuestra medida y de que el resto del equipamiento cumple debidamente su función. El uso de casco, gafas y guantes evitarán lesiones en cabeza, ojos y manos, un culotte adecuado mejorará la eficacia de pedaleo y minimizará que la zona trasera se resienta tras el esfuerzo y el uso de ropa técnica (especialmente diseñada para este cometido) ayudará a minimizar otros factores de riesgo derivados del calor o el frío.

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Calienta y estira siempre!: Aunque muchos no lo crean, funciona. Es la mejor manera de preparar nuestro cuerpo antes de la actividad física y evitar lesiones innecesarias al bajarnos de la bicicleta. Es importante estirar los músculos de las piernas (por supuesto), el tronco y los brazos, para facilitar que se recuperen adecuadamentey evitar molestias que puedan acarrear una lesión futura.

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