El número de fallecidos en las carreteras españolas en 2013 fue de 1.128 personas, lo que convierte al año pasado en el de la más baja siniestralidad del tráfico desde que se contabilizan los accidentes, según la Dirección General de Tráfico (DGT).

En 2013 ha habido 2.865 muertos menos que en 2003, año en el que fallecieron 3.993 personas, lo que supone una reducción acumulada del 72%. Esta reducción también se produce en los heridos graves, pasando de los 19.493 en 2003 a los 5.206 en 2013.

Este descenso de fallecidos se refleja en el promedio diario de víctimas mortales, que ha pasado de los 11,6 muertos diarios en carretera en 2000 a los 3,1 fallecidos diarios en 2013. Evolución histórica La cifra de fallecidos registrada en 2013 es menor a la de 1960 cuando hubo 1.300 muertos, primer año en que se tienen estadísticas. Teniendo en cuenta que el escenario de movilidad es absolutamente distinto (en 1960 había un millón de vehículos y en 2013 el parque automovilístico ascendió a 31 millones).