El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno de España, mediante el RD 140/2003 y su reciente modificación de 27 de septiembre (RD 742/2013), ha establecido el procedimiento para asegurar la calidad del agua de los aparatos de tratamiento que se instalan en los edificios. La Administración sanitaria pretende así asegurar que su utilización no aporta ningún riesgo para la salud y evitar posibles ‘transmisiones’ al agua de sustancias, gérmenes o propiedades indeseables o perjudiciales para la salud.

La correcta calidad del agua de consumo humano es una exigencia para todos los responsables de su distribución y uso en los diferentes edificios públicos, industriales o particulares. A pesar de que el agua de la red de distribución cumple con todos los requisitos higiénico-sanitarios, es muy habitual, dependiendo de su uso final, disponer de equipos para el tratamiento que mejoren sus características organolépticas.

Los aparatos a los que hacen referencia son:

  • Equipos de Punto de Entrada: descalficadores o filtros de sedimentos.
  • Equipos de Punto de Uso, conectados o no a la red de agua y con o sin acumulación. Son aparatos del tipo: ósmosis domésticas, fuentes de agua conectadas a la red y otros equipos de tratamiento sin conexión a la red.

De esta forma, se requiere la documentación que acredite el cumplimiento del Real Decreto 140/2003, tanto a los fabricantes como a los responsables de los edificios en los que se encuentren instalados los aparatos arriba indicados.

Para la evaluación de la aptitud de un equipo, se debe comprobar la documentación suministrada por el fabricante, así como verificar los materiales utilizados en su construcción, de acuerdo con el método de ensayo especificado, siguiendo lo exigido por la norma UNE 149101 y cumpliendo con el Real Decreto 140/2003.

Los responsables de instalaciones públicas o que tengan actividad comercial deberán acudir al fabricante de los aparatos o realizar los análisis adecuados para garantizar el correcto cumplimiento del Real Decreto, disponiendo para ello de un período de dos años.

Laborsalus, a través de Oliver Rodés, ofrece la posibilidad de llevar a cabo el proceso de cumplimiento del nuevo Real Decreto 140/2003, realizando los ensayos de los aparatos de tratamiento de agua en edificios y,a nivel de preevaluación, asesorando en el proceso de certificación de los aparatos de tratamiento de agua.