El experto en prevención de riesgos laborales, Xavier Tobajas, ha denunciado que la siniestralidad laboral tiene un coste equivalente al 1,5% del PIB español (15.000 millones de euros), un porcentaje que triplica el de las economías del entorno europeo. “La siniestralidad laboral en España es entre un 30% y un 40% superior a la media de los países avanzados”, advirtió Tobajas en una entrevista a la ACN con motivo del 18º aniversario de la aprobación de la ley de Prevención de Riesgos laborales en el Estado.

El experto ha valorado positivamente la ley, que ha contribuido a reducir a un tercio los accidentes mortales en los últimos años, pero ha pedido un esfuerzo a administraciones públicas y empresas, ya que actualmente “la regulación excesiva hace que nos preocupemos más del cumplimiento formal de los requisitos que marca la ley y de las inspecciones que de integrar la prevención y pensar que puede mejorar el clima laboral y aportar calidad en el producto o servicio “.

Tobajas ha cifrado en 441 los accidentes mortales en todo el Estado entre abril de 2012 y marzo de 2012 y ha recordado que hace unos años el dato llegaba a los 1.500 casos. En cuanto al índice de incidencia, que tiene en cuenta el número de accidentes mortales en relación a la población afiliada a la Seguridad Social, la tasa ha pasado del 9,4 en 1999 al 3,1 en el mismo período entre 2012 y 2013, según los datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

Poner el foco en las empresas y sectores con más siniestralidad

“Los niveles siniestralidad más importante se han reducido en estos 18 años y se ha generado mayor conciencia social y precaución”, ha celebrado Tobajas. Sin embargo, el experto pide un cambio “cultural” y denuncia como se ha implantado la directiva europea en España: “Se ha puesto el énfasis en la prevención universal para sobre la prevención eficaz en las empresas o sectores con mayores riesgos y más siniestralidad “.

Por parte de las empresas, Tobajas lamenta que la ley “se ha visto como una obligación, como un impuesto, y no tiene la implantación deseable en los centros de trabajo. Con más ayuda y seguimiento, las compañías hubieran implantado mejor la normativa y tomado más conciencia “. El experto ha pedido que las administraciones pongan el foco en las empresas con más riesgos, ya que “no es lo mismo”, por ejemplo, “una tienda de comestibles que una fábrica de vehículos”.

La construcción sigue siendo el sector con mayor incidencia

En proporción con su peso en la economía, el sector más conflictivo sigue siendo el de la construcción: “Lógicamente, la siniestralidad total en la construcción ha bajado con la crisis”, pero los índices de siniestralidad de accidentes graves y mortales” en este ámbito “continúan triplicando la media de todos los sectores”. “Ahora hay menos actividad, menos horas trabajando, pero no nos podemos sentir especialmente satisfechos, ya que las cifras volverán cuando incremente la actividad si no se toman medidas”, ha sentenciado.

Crecen los riesgos psicosociales con la crisis

Tobajas también ha advertido sobre el crecimiento de los riesgos psicológicos y psicosociales con la crisis económica: “Son los grandes desconocidos. Son los riesgos invisibles que no se manifiestan sólo en el trabajo, sino en forma de tensión familiar y personal”, indicó. El experto ha valorado la mayor “sensibilidad” de los trabajadores y los sindicatos hacia estos riesgos psicosociales, así como hacia los medioambientales o ergonómicos, que pueden generar enfermedades profesionales y lesiones a largo plazo y no como fruto de un accidente traumático.

Para mejorar las cifras de siniestralidad, Tobaja ha reclamado “convertir la prevención de papel en prevención interiorizada, no sólo ponerse el casco, sino evitar que el trabajo suponga un riesgo para la salud de los trabajadores”. El experto pidió que se promueva “la cultura de la seguridad en las empresas y en las escuelas” y “cambiar desde las formas de trabajo hasta las modalidades de organización, las jornadas laborales, las máquinas y los materiales utilizados”, para acabar con los accidentes en el trabajo.

Fuente: La Vanguardia